MI AMIGO MR. MORGAN 

Recital de Michael Caine, y poco más                               Por Israel Paredes Badía




Entre su aplaudido debut en 2001 con Deliciosa Martha y su última película Mi amigo Mr. Morgan, la cineasta alemana Sandra Nettelbeck tan solo dirigió dos películas, la muy poco conocida Sergeant Pepper y Helen; y con ninguna de ellas ni con la última la directora ha logrado recuperar las buenas sensaciones que transmitió con su ópera prima. Mi amigo Mr. Morgan parece comenzar donde terminaba Amor de Michael Haneke: un anciano, Morgan (Michael Caine), un profesor de filosofía retirado que abandonó su país natal para vivir con su mujer (Jane Alexander) en París, asiste a la muerte de esta tras una larga enfermedad. Después del óbito, acontece la soledad. Paseos por la ciudad con un marcado ritmo rutinario y pocas expectativas, incapaz de comunicarse en francés, hasta que conoce a la joven Pauline (Clémence Poésy), con quien establece una relación basada, por ambas partes, en suplir una carencia. A partir de entonces, la película desarrolla la relación entre ambos personajes, quienes pasan por todo tipo de circunstancias emocionales en su relación, se complementan y se enriquecen, hasta que Morgan toma una decisión que acaba ocasionando que sus dos hijos tomen un avión para visitarle. Hasta la aparición de los hijos la película resulta llevadera; sin embargo, tras ese giro argumental, Mi amigo Mr. Morgan se abre en varias direcciones y avanza de manera lenta, anodina e incluso repetitiva, abandonando el sereno tono de la primera parte y decantándose paulatinamente por una apuesta por el sentimentalismo que acaba derivando en un final que consigue pasar lo trágico por algo casi trivial.  El trabajo visual de Nettelbeck es tan elegante como convencional, transparente y sin florituras, que parece mucho mejor de lo que realmente es durante la primera parte de la película y mucho peor de lo que es en la segunda debido a que el guión, como decíamos, acaba abarcando más elementos de los que Nettelbeck es capaz de manejar, a la par que presenta algunas resoluciones no solo previsibles –que puede ser lo de menos– sino tan simples que anulan toda complejidad en el desarrollo de los personajes, sin olvidar que, además, las imágenes vienen acompañadas por una partitura realmente irritante a cargo de Hans Zimmer.

Pero todo lo anterior queda levemente soterrado gracias a la presencia en pantalla de Michael Caine y, en menor medida, aunque lleva a cabo una muy buena interpretación, de la joven Poésy, quien sirve de perfecto contrapunto al actor británico. Caine se basta por sí mismo para dar consistencia a su personaje y a la narración, dotándola de una personalidad que Nettelbeck es incapaz de transmitir, mostrando a un personaje cambiante, lleno de matices, con secuencias verdaderamente emocionantes gracias a su forma de hablar, de mirar, de jugar con los gestos. Lástima que la directora no sea capaz de estar a la altura del talento de un actor que, como otros, es más que suficiente para que una película como Mi amigo Mr. Morgan sea mucho más llevadera gracias a su presencia. Quizá no sea suficiente si se analiza en conjunto, pero lo cierto es que mientras se ve, disfrutar una vez más de Caine en un papel dramático de este tipo, puede llegar a serlo.

  

                                                                     


Alemania-Bélgica-USA-Francia, 2013. T.O.: «Mr. Morgan's Last Love». Director: Sandra Nettelbeck. Productores: Astrid Kahmke, Frank Kaminski, Philipp Kreuzer y Ulrich Stiehm. Producción: Kaminski.Stiehm.Film GmbH / Bavaria Pictures / Senator Film / Scope Pictures / Sidney Kimmel Entertainment / Elzévir Films / SCOPE Invest. Guión: Sandra Nettelbeck, según la novela de Françoise Dorner. Fotografía: Michael Berti, en color. Dirección artística: Arnaud Denis y Alexander Scherer. Música: Hans Zimmer. Montaje: Christoph Strothjohann. Duración: 115 minutos. Intérpretes: Michael Caine (Matthew Morgan), Clémence Poésy (Pauline Laubie), Justin Kirk (Miles Morgan), Jane Alexander (Joan Morgan), Gillian Anderson (Karen Morgan).

 

                                                                     


Articulo publicado en el número 447, Septiembre 2014.

© DIRIGIDO POR, S.L. Prohibida su reproducción total o parcial.

 RevistasRevistas.html
 LibrosIntrod._Libros.html
 Suscripciones y pedidosContacto.html
 Quienes somosQuienes_somos.html
 ReportajeDirigido_Reportaje.html
 Pantalla digital Dirigido_Pantalla.html
 CríticaDirigido_Critica.html
 StaffDirigido_staff.html
 SumarioDirigido_sumario_450.html
 Nº atrasadosDirigido_N._atrasados.html
 Artículos archivoDirigido_Archivo_Indice.html
 Sumarios anterioresDirigido_sumarios_anteriores.html
 ÍndiceDirigido_indice.html