EL RETRATO DE DORIAN GRAY

El chico que no quería envejecer                                                     Tonio L. Alarcón


Creo que hay pocas historias clásicas que, desde la distancia que proporciona el tiempo, retraten tan bien la superficialidad burguesa y el hedonismo vacuo que caracteriza a la sociedad en la que nos movemos como «El retrato de Dorian Gray» (1890). ¿Cuántos seres de moral abyecta, similares al protagonista de la única novela que escribió Oscar Wilde, intentan esconder la perversidad de sus acciones (y sus decisiones) bajo una imagen física cuidadísima, incluso mefistofélica –claro, que en este caso quienes han firmado un pacto con el diablo son los cirujanos estéticos que se nutren de tales personajes–? No hay duda de que la espléndida acidez del escritor irlandés sigue estando, en ese sentido, muy de actualidad. Sin embargo, a la hora de intentar aproximarla a los espectadores actuales, da la sensación de que El retrato de Dorian Gray (Dorian Gray, 2009) lo hace con miedo, diríase incluso que con cierta aprensión. Y es que, aunque no es ni mucho menos la primera vez que su director, Oliver Parker, aborda la obra de Wilde –hay que recordar que unos años atrás firmó, también para Ealing Studios, tanto Un marido ideal (An Ideal Husband, 1999) como La importancia de llamarse Ernesto (The Importance of Being Earnest, 2002)–, sin duda es la ocasión en que lo ha hecho con menos mordiente y, sobre todo, con un cinismo más controlado. Pese al espejismo que suponen los primeros compases del film, que parecen prometer una cierta fidelidad al espíritu del original, enseguida se impone la principal preocupación de sus responsables: la comercialidad del proyecto. De ahí que se hayan rebajado tantísimo las aristas de sus personajes principales, sobre todo Henry Wotton (Colin Firth) y el propio Gray (Ben Barnes), a cuya actitud se le ha quitado gran parte de su malevolencia, contradiciendo de paso el proceso de perversión vivido por el protagonista, haciéndolo chocar con una (obligada) redención cargada de un moralismo de raíz judeocristiana. Quizá sea un signo de los tiempos que vive el género, marcados por el conservadurismo que caracteriza a autores de éxito como la insoportable Stephenie Meyer, pero el guión de Toby Finlay pretende convertir a su antihéroe en una especie de monstruo clásico de la Universal: un ser maldito e incomprendido. Lo que, al final de la historia, se revela como una decisión equivocada, ya que le quita fuerza, intensidad y, sobre todo, sentido, a la exploración de un alma profundamente corrupta que logró Wilde. Ni siquiera los ocasionales hallazgos de puesta en escena de Parker –cfr. la aparición entre carteles viejos de una parte del rostro de Sybil Vane (Rachel Hurd-Wood), antiguo amor de Gray– logran compensar tan dramáticas discrepancias respecto a la maravillosa novela original.                                                         



Gran Bretaña, 2009. T.O.: «Dorian Gray». Director: Oliver Parker. Productor: Barnaby Thompson. Producción: Fragile Films, Ealing Studios. Guión: Toby Finlay, según la novela de Oscar Wilde. Fotografía: Roger Pratt, en color. Diseño de producción: John Beard. Música: Charlie Mole. Montaje: Guy Bensley. Duración: 112 minutos. Intérpretes: Ben Barnes (Dorian Gray), Colin Firth (Lord Henry Wotton), Ben Chaplin (Basil Hallward), Rebecca Hall (Emily Wotton), Rachel Hurd-Wood (Sybil Vane), Emilia Fox (Lady Victoria Wotton), Caroline Goodall (Lady Radly), Daniel Newman (Michael Radly), Maryam D’Abo (Gladys), Fiona Shaw (Agatha), Douglas Henshall (Alan Campbell)



Articulo publicado en el número 400, Mayo 2009.

© DIRIGIDO POR, S.L. Prohibida su reproducción total o parcial.

 RevistasRevistas.html
 LibrosIntrod._Libros.html
 Contacto y pedidosContacto.html
 Quienes somosQuienes_somos.html
 ReportajeDirigido_Reportaje.html
 DossierDirigido_Dossier.html
 CríticaDirigido_Critica.html
 StaffDirigido_staff.html
 SumarioDirigido_sumario_403.html

Nº atrasados

 Artículos archivoDirigido_Archivo_Indice.html
 Sumarios anterioresDirigido_sumarios_anteriores.html
 ÍndiceDirigido_indice.html