ROBIN HOOD
Allan Dwan, Douglas Fairbanks y el arquero de Sherwood
Por Tomás Fernández Valentí
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Otra excelente recuperación en DVD de la firma Versus. En este caso, esta formidable versión de Robin Hood (1922), dirigida por Allan Dwan y protagonizada por Douglas Fairbanks, acompañada de un excelente folleto a cargo de nuestro colaborador Quim Casas.
A diferencia de la mayorÍa de películas centradas en el famoso arquero de los bosques de Sherwood «que robaba a los ricos para dárselo a los pobres», la versión de Robin Hood (1922) escrita (bajo su seudónimo habitual de Elton Thomas), producida y protagonizada por Douglas Fairbanks, dirigida por Allan Dwan y originalmente estrenada en cines españoles como Robin de los bosques se entretiene en mostrarnos los orígenes del personaje, es decir, el proceso en virtud del cual el protagonista acabó siendo Robin Hood. Llama la atención, en este sentido, que de los 127 minutos que dura la versión de Dwan, el realizador dedica prácticamente toda la primera hora a describir ese proceso.

A pesar de esa aparente «concesión» a ciertas fuentes históricas que aseguran que el borroso personaje de Robin Hood fue uno de los cruzados al servicio del rey Ricardo –tal y como también haría la interesante y menospreciada versión de Ridley Scott de 2010–, lo cierto es que este Robin Hood es, en gran medida, una película «de» Douglas Fairbanks, quien interpreta aquí una variante de los aventureros ágiles y burlones que hicieron de él una de las estrellas del Hollywood silente. Poca o ninguna diferencia hay, por tanto, entre el Huntingdon/Robin Hood de este film o el Don Diego Vega/El Zorro de La marca del Zorro (The Mark of Zorro, 1920, Fred Niblo) y el Don César Vega/El hijo del Zorro de Don Q, hijo del Zorro (Don Q, Son of Zorro, 1925, Donald Crisp), el D’Artagnan de Los tres mosqueteros (The Three Musketeers, 1921, Niblo) y La máscara de hierro (The Iron Mask, 1929, Dwan), o el héroe de El ladrón de Bagdad (The Thief of Bagdad, 1924, Raoul Walsh).
DE CABALLERO A PROSCRITO

Si bien es verdad, y acaso en el que sea su único punto débil, que los personajes secundarios de este Robin Hood terminan adoleciendo de superficialidad –tanto los proscritos de Sherwood, Little John, el fraile Tuck (Willard Louis), Will Scarlett (Maine/Bud Geary) y Allan-a-Dale (Lloyd Talman), como, en el bando contrario, el popular sheriff de Nottingham (William Lowery)–, ello se debe principalmente a que el peso del relato se sostiene sobre el denso y muy bien tramado ensamblaje que se da entre los mencionados personajes principales, los cuales proporcionan los mejores momentos de un relato que, a nivel particular, me parece la mejor versión que se haya hecho de las aventuras del arquero de Sherwood. Y ello es mérito de la inspirada labor de Allan Dwan, en su primer trabajo para Fairbanks, solo superado por su siguiente colaboración, esa obra maestra del cine de aventuras que es La máscara de hierro. Aparte de su formidable arranque, ya mencionado, es de justicia señalar la excelente escena en la cual Huntingdon salva a Lady Marian del acoso de un libidinoso y embriagado príncipe Juan, en la cual el realizador descarga todo el peso dramático en las miradas y los gestos de los intérpretes (de hecho, el contraste entre la gestualidad teatral de Fairbanks y la arisca contención de Sam de Grasse contribuye a reforzar el perfil psicológico de sus respectivos personajes) (2). No será la única vez que Dwan lo hará: apuntemos, asimismo, la escena en la cual Ricardo toca cariñosamente el hombro de su bufón (Roy Coulson), el cual acaba de ser asesinado por Gisbourne por error (el bufón dormía en el lecho del monarca y ha recibido las puñaladas que iban destinadas a Ricardo). Por otro lado, la puesta en escena de Dwan se muestra pródiga en encuadres generales primorosamente construidos, de tal manera que su inserción hace avanzar la acción o contribuye a reforzar su fuerza dramática. Véanse, por un lado, los planos que detallan las atrocidades que perpetra Juan sobre el pueblo inglés en ausencia de Ricardo (en particular, esa cruda imagen de una mujer encadenada a la pared y que recibe crueles latigazos en su espalda desnuda por haber rechazado «los favores» del príncipe, reafirmando así el carácter sádico del personaje, en lo que a su trato con las mujeres se refiere, ya insinuado en su intento de seducción de Lady Marian). Por otra parte, el plano general crea, en determinados instantes, un efecto dinámico –las coreográficas acrobacias de Robin Hood por los bosques o en el castillo; el plano que muestra a Ricardo, con la cabeza cubierta con un yelmo, irrumpiendo en el campamento de los proscritos de Sherwood–; y, en otras, melodramático: véase al respecto la ejemplar secuencia del reencuentro de Huntingdon/Hood con Lady Marian, que se cierra con un fundido en negro sobre un plano general muy abierto –todo muy Griffith–, como aislando pudorosamente en su intimidad a los enamorados.
(1) Como apunta Quim Casas en el folleto que acompaña la presente edición de Versus, un plano muy parecido e inversamente construido, con el puente levadizo alzándose, es el que marca la caída en desgracia de un ya derrotado príncipe Juan.
(2) Escena que tiene lugar en un decorado, un mirador del castillo del rey, que guarda un curioso parecido con el que se alza sobre el acantilado en las famosas escenas finales de La legión de los hombres sin alma (White Zombie, 1932, Victor Halperin).
USA, 1922. T.O.: «Robin Hood». Director: Allan Dwan. Productor: Douglas Fairbanks. Producción: Douglas Fairbanks Pictures para United Artists. Guión: Kenneth Davenport y Edward Knoblock, según un argumento de Elton Thomas [Douglas Fairbanks]. Fotografía: Arthur Edeson. Dirección artística: Irving J. Martin y Edward M. Langley, supervisado por Wilfred Buckland. Montaje: William Nolan. Duración: 127 minutos. Intérpretes: Douglas Fairbanks (Robin Hood), Wallace Beery (Ricardo Corazón de León), Sam De Grasse (Juan Sin Tierra), Enid Bennett (Lady Marian Fitzwater), Paul Dickey (Sir Guy Gisbourne), William Lowery (Sheriff de Nottingham), Willard Louis (Fray Tuck), Alan Hale (Little John), Bud Geary (Will Scarlett), Lloyd Talman (Allan-a-Dale)
Articulo publicado en el número 414, Septiembre 2011.
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