QUEMAR DESPUES DE LEER
La relatividad de la inteligencia humana

El último film de los Coen contempla dos mundos distintos e igual de mezquinos. En este tratado de la estupidez humana que hubiera gustado al mismísimo Molière no hay espacio alguno para la cordura, la sensibilidad o una cierta dosis, por mínima que sea, de honestidad y decencia. No hay empatía posible con ninguno de los personajes y pese al tono de comedia (mesurada, distinta a la más grotesca de Arizona Baby, por ejemplo, más en la línea de los resortes cómicos de El gran Lebowski), una constante sensación de desazón y asco se apodera del film. Los actores se aprestan a un juego paródico (especialmente Clooney y McDormand; lo de Pitt y Malkovich es más evidente) y es en las escenas en las que un funcionario de la CIA informa periódicamente de la evolución de los acontecimientos al máximo responsable de la agencia (hay equívocos, datos clasificados y reveladores, chantajes, asesinatos inesperados, persecuciones, pistas falsas, complots de andar por casa) donde los Coen sintetizan mejor su postura ante la inteligencia y la estupidez humana: la cara del director de la CIA encarnado por el divertido J.K. Simmons (el padre de la adolescente Juno en el film homónimo y el iracundo director del periódico en la saga de Spider-Man) es el mejor de los poemas posibles.
Quim Casas
USA, 2008. Director: Joel y Ethan Coen. Con: George Clooney, Frances McDormand, John Malkovich, Brad Pitt, Tilda Swinton, J.K. Simmons
Articulo publicado en el número 285, Noviembre 2008.
© DIRIGIDO POR, S.L. Prohibida su reproducción total o parcial.