LOS DESCENDIENTES
Desengaño y perdón Por Quim Casas
Los descendientes se abre con un plano que parece ajeno a todo lo que está a punto de ocurrir en la película, una suerte de prólogo desgajado y a la vez concluyente. Alexander Payne, cineasta acostumbrado a los espacios cerrados o a filmar escenarios abiertos como si fueran decorados -los viñedos de Entre copas-, muestra un plano en movimiento que no lo parece: el rostro de una mujer rubia ocupa prácticamente todo el encuadre y al fondo se ve el mar que se desplaza. La mujer está haciendo esquí acuático. El viento se enreda en su cabello dorado y sonríe. El plano se termina dejándonos una tramposa sensación de plenitud.

Pero pese a su carga melodramática, pese a esa construcción narrativa sobre el desengaño y la deriva de un hombre maduro que acaba de descubrir que su esposa, en estado de coma después del accidente con la lancha motora que nos ha escamoteado el paso de la primera a la segunda secuencia del film, mantenía una relación con otro individuo y estaba a punto de pedirle el divorcio, Los descendientes mantiene el tono entre la distensión y la severidad que es patrimonio de Payne, un director que sabe combinar ambos registros genéricos de manera espléndida y suavizar la tragedia cuando es necesario, a la vez que la plantea con una determinación fuera de lo común rehuyendo cualquier atisbo de ternurismo o compasión.
Cineasta que va de lo sintético a lo emocional en un simple segundo, el Payne de Los descendientes nos habla del dolor emocional sin que la película resulte dolorosa. No es que al final quede esa sensación de esquiva plenitud que otorgaba el primer plano inicial de la mujer haciendo esquí acuático antes del accidente, ya que la procesión va por dentro, pero la película nos ha hablado del engaño y el desengaño sin pulsar nunca una nota más alta que otra. Al final hay perdón, porque no puede ser de otro modo, pero no es tanto lo que significa ese perdón como la sinceridad con la que Payne lo filma.
USA, 2011. Director: Alexander Payne. Con: George Clooney, Shailene Woodley, Judy Greer, Matthew Lillard, Beau Bridges, Robert Forster.
Articulo publicado en el número 321, Febrero 2012.
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