VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA 2:
LA ISLA MISTERIOSA
Los náufragos de la isla fantástica Por Josep Parera
Quizás el título español de «Viaje al centro de la Tierra 2: La isla misteriosa» haga referencia a dos novelas de Julio Verne, y la película, a su vez, trate de mantener contacto con obras de Robert Louis Stevenson («La isla del tesoro») y Jonathan Swift («Los viajes de Gulliver»). Pero en realidad, esta teórica secuela de «Viaje al centro de la Tierra», también en tres dimensiones, tiene más puntos en común con la vertiente más comercial de Steven Spielberg, George Lucas o James Cameron que con los clásicos literarios en los que se inspira, ni que sea lejanamente. Lo cierto es que este film de Brad Peyton («Como perros y gatos 2») tiene una ventaja indudable: es un entretenimiento de lo más correcto para toda la familia. Sus protagonistas son Dwayne Johnson, Vanessa Hudgens, Josh Hutcherson... y Michael Caine.

VIAJE FANTÁSTICO
Sean Anderson (Josh Hutcherson) es un adolescente que echa de menos a un padre ausente y a un abuelo medio-desaparecido, Alexander (un muy envejecido Michael Caine, simulando al principio ser el Richard Attenborough de Parque Jurásico). Su madre (una fugaz Kristin Davis) ya no sabe qué hacer con él, mientras que su padastro Hank (Dwayne Johnson) trata por todos los medios de acercarse al joven para iniciar una relación familiar. Eso sucede el día que Sean recibe un código sin descrifrar desde una isla misteriosa que según todos los mapas no existe. Gracias a la ayuda de Hank, los dos descubren que en medio del Pacífico Sur hay una isla de la que muy pocos conocen su localización... y casi nadie ha regresado para contar qué es lo que realmente aloja.
Hank decide que es momento de acercarse más a Sean y los dos se embarcan en un viaje que les cambiará sus vidas. Antes de llegar allí, contratan a un piloto, Gabato (Luis Guzmán), quien se hace ayudar de su hija Kailani (Vanessa Hudgens). Los cuatro terminan sufriendo un accidente después del cual despiertan, precisamente, en la isla misteriosa. Allí Sean se topa con Alexander, quien los guiará a través de los parajes más extraordinarios jamás vistos por el ojo humano y los animales más increíbles que puedan definir la mente humana.
FAMILIA UNIDA

Nada de eso existe en Viaje 2 que, al menos, muestra varias set pieces de lo más eficaces y algún que otro instante de diálogo familiar divertido (salvo por momentos empalagosos –la relación entre Gabato y Kailani– o situaciones de corte dudoso –ese prólogo en el que Sean huye de la policía y sus acciones no terminan siendo penalizadas como se merecen–). A ello ayuda la notable pericia del equipo de efectos visuales, que consigue momentos de notable belleza escénica (la llegada a la ciudad perdida de Atlantis, por ejemplo, me viene a la memoria), así como la excelente labor del diseñador de producción (el diseño e interior del Nautilus) o la omnipresente banda sonora (con más de un guiño al James Horner de Titanic y muchos más a John Williams). Si a ello se le añade unas actuaciones conscientemente indiferentes de Johnson y Caine (atención a cuando el primero le enseña a su hijastro en el film cómo ligarse a una chica, especialmente moviendo sus pectorales), resulta que al final Viaje 2 es un entretenimiento familiar que no debería molestar a nadie. Probablemente, quien reaccione ofendido no debería haber ido a verla desde un principio...
USA, 2012. T.O.: «Journey 2: The Mysterious Island». Director: Brad Peyton. Productor: Beau Flynn, Tripp Vinson, Charlotte Huggins. Producción: Contrafilm para New Line/Warner Bros. Guión: Brian Gunn, Mark Gunn, según una historia de estos dos y Richard Outten. Fotografía: David Tattersall. Diseño de producción: Bill Boes. Música: Andrew Lockington. Montaje: David Rennie. Intérpretes: Josh Hutcherson (Sean), Dwyane Johnson (Hank), Luis Guzmán (Gabato), Vanessa Hudgens (Kailani), Michael Caine (Alexander).
Articulo publicado en el número 319, Febrero 2012.
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