THE KARATE KID

El pequeño campeón                                                                          Por Álex Faúndez


                                                                                      

Will Smith cuida de los suyos, de eso no cabe la menor duda. La estrella de «Hombres de negro» (de la que se está rodando una tercera parte, por cierto) le produce ahora a su hijo Jaden Smith, con quien compartió cartel en «En busca de la felicidad», el «remake», por así decirlo, de «Karate Kid», donde el «kid», o sea, niño del título en inglés aprende kung fú en lugar de karate... En fin, un pequeño detalle sin importancia (en todo el mundo menos en Asia) que no ha afectado para nada a las recaudaciones del film que, en su primer fin de semana en la cartelera de Estados Unidos, recaudó 55.6 millones, el doble de lo que se esperaba de ella y 15 millones más de los que costó. Jackie Chan es su co-protagonista y un tal Harald Zwart («La pantera rosa 2») mueve la cámara.


Pobre Equipo A... La adaptación cinematográfica de la popular serie de televisión de los años 80 fue apabullada en el fin de semana de su estreno por The Karate Kid, el remake de la popular película que protagonizaron en su momento el fallecido Pat
Morita y el olvidado Ralph Macchio y que generó tres secuelas (supongo que soy de los pocos que vivieron plenamente esa década y que no vio ninguna de las películas de la franquicia). Los 55.6 millones que amasó The Karate Kid (2010) dejaron en ridículo a los 25.6 de El Equipo A, lo que confirmó que a la hora de atraer al público lo único que hace falta es producir cine familiar. Porque este The Karate Kid –donde, repito, el personaje principal aprende kung fú (y es que la contradicción me hace mucha gracia...)– refuerza aún más los elementos familiares de la cinta original que en 1984 dirigió John G. Avildsen (y en la que también intervino Elisabeth Shue).


FAMILIA UNIDA

No sé muy bien a quién se le ocurrió la idea de renovar la serie de Karate Kid, creada por Robert Mark Kamen, hoy mano derecha de Luc Besson en producciones como Venganza o la saga Transporter. Seguro que fue a algún ejecutivo de Sony Studios, la compañía que hoy es la propietaria de Columbia Pictures, dueña de los derechos. En cualquier caso, y debido a la relación del estudio con Smith –éste ha intervenido en éxitos de la compañía como la ahora trilogía de Hombres de negro o En busca de la felicidad–, dicho directivo le propuso al actor que produjera el remake. Dicho y hecho: Smith no sólo se colgó el crédito de productor –compartido con su esposa Jada Pinkett Smith– sino que además eligió a su hijo para que encabezara el cartel. Y como nadie le dice «no» a Will Smith, pues nadie se atrevió a comentarle que Jaden tiene de actor lo que yo tengo de cardenal Richelieu.

El niño estrella, que este mes de julio cumple doce años (y del que no diré lo que se comenta en círculos periodísticos: que es un repelente de mucho cuidado) es Dre Parker, un adolescente que vive en Detroit cuya madre viuda, Sherry (Taraji P.
Henson), decide aceptar una oferta de trabajo en Beijing. De este modo, los dos se mudan a la ciudad china. Una vez allí, la adaptación al lugar de Dre no es fácil. En la escuela no tarda en sentirse atraído por una compañera, Mei Ying (Wenwen Han), pero el abusón del colegio, Chen (Zhenwei Wang), reacciona celoso y le da una paliza... de la que Dre es rescatado en última instancia por un empleado del instituto, el Sr. Han (Jackie Chan). Este resulta ser un experto en artes marciales y alguien con un pasado dramático. Irritado por la actuación salvaje de Chen, Han va a la escuela donde éste está aprendiendo kung fu y trata de hablar con su profesor, Master Li (Rongguang Yu), quien no sólo no se disculpa, sino que encima desafía a Han a una pelea entre Chen y Dre. Aquél duda, pero finalmente acepta con la condición de que el enfrentamiento tenga lugar en una competición abierta.


ÉXITO PREFABRICADO

La intención de Han es, por supuesto, entrenar a Dre (y a ser posible a ritmo de canciones que puedan formar parte del disco compacto de la banda sonora). Al principio, el joven considera que la técnica que emplea Han es ridícula y no le está ayudando en nada. Pero poco a poco la confianza y el buen entendimiento entre ambos conduce a la resolución prevista, que es la muerte de Dre en la pelea contra Chen... Es broma... ¿de verdad alguien se ha creído que, primero, iba a contar el final, y segundo, Karate Kid acaba como si fuera un drama independiente?

La diferencia entre el cine comercial artesanal de los años 80, que podría decirse estaba liderado por, entre otros, John Badham (Juegos de guerra), Peter Hyams (Atmósfera cero) y el mismo John G. Avildsen (Rocky, Rocky V y las tres primeras entregas de Karate Kid) es que todos, con alguna que otra diferencia, sabían contar una historia de forma clásica y elegante, con un sentido del encuadre y la planificación. Hoy la diferencia fundamental es que ese mismo tipo de cine no necesita un realizador, porque viene precocinado desde los despachos de los ejecutivos. Hay algo en The Karate Kid (2010), que no es un film ofensivo para nada, que denota un vaivén de ideas, por así llamarlas, que generan en una suma de momentos convencionales, manidos y faltos de originalidad. No estoy diciendo que el cine de los 80 fuera el colmo de la novedad, ni mucho menos, pero todo resultaba más emotivo, menos plástico, más natural, menos manipulado. Pero al fin y al cabo lo único que cuenta es si una familia con niños de entre 8 y 12 años puede disfrutar de las aventuras de Dre y el Sr. Han. La respuesta es más o menos (¡dura dos horas y veinte minutos!... y la mayoría de secundarios son, simplemente, actores horrendos). Tanto que el estudio dio luz verde a una secuela... cuatro días después de su estreno.                               




USA-China, 2010. T.O.: «The Karate Kid». Director: Harald Zwart. Productores: Jerry Weintraub, Will Smith, Jada Pinkett Smith, James Lassiter, Ken Stovitz. Producción: Overbrook Entertainment/Jerry Weintraub Productions para Columbia Pictures/China Film Group. Guión:  Christopher Murphey, según una historia de Robert Mark Kamen. Fotografía: Roger Pratt. Diseño de producción: François Séguin. Música: James Horner. Montaje: Joel Negron. Intérpretes: Jaden Smith (Dre Parker), Jackie Chan (Mr. Han), Taraji P. Henson (Sherry), Han Wenwen (Mei Ying), Wang Zhenwei (Cheng).



Articulo publicado en el número 304, Julio-Agosto 2010.

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Nº 304.

Julio-Agosto 2010