CASI HUMANOS

El retorno de los ladrones de cuerpos                                         Por  Héctor G. Barnés



                                     

Con un presupuesto mínimo pero las ideas claras, el estadounidense Joe Begos debuta en el largometraje con una mezcla de terror «slasher» y ciencia ficción tan consciente de sus referencias como ingeniosa en algunas de sus resoluciones. Apunten su nombre antes de que empiece a sonar para una gran producción.



Una casa en mitad del bosque, un hombre que huye de alguien (o algo) y la posibilidad de que de verdad haya alguien ahí fuera. Con tan solo estos elementos, el debutante Joe Begos construye una atractiva secuencia inicial entre Encuentros en la tercera fase y el survival horror cuyos méritos se hacen extensibles a toda la película: una limitación de medios que se transforma en una agradable economía de elementos narrativos, en un punto intermedio entre lo sugerente y lo explícito, que cuando lo es, es también excepcional. Un cóctel que ha conseguido que Casi humanos se haya convertido en una de las sorpresas del panorama internacional del cine de género después de que fuese estrenada en el Festival Internacional de Toronto el pasado
septiembre. La primera película del joven realizador –no pasa de los 27 años– es un slasher con toques de ciencia ficción: «Decidí comenzar con la abducción en lugar de que este fuese el desenlace, al contrario que otras películas», ha explicado el director en alusión a largometrajes como Fuego en el cielo de Robert Lieberman o la británica Xtro, de Harry Bromley Davenport. «Una vez lo tuve, se me ocurrió la idea de hacer un “slasher”. Teníamos un presupuesto realmente bajo, así que desarrollé el concepto en el pueblo en el que me crié, que afortunadamente nos recordaba a una pequeña localidad a lo Stephen King».

No resulta gratuito mentar el nombre del célebre autor. Como en muchas de sus novelas, la acción transcurre en la boscosa Maine, y sus protagonistas podrían encajar en el universo de «Tommyknockers», una historia con la que Casi humanos tiene mucho en común. La película de Begos es altamente referencial ya desde los créditos, diseñados y adornados por una música que remite a John Carpenter –hay otro evidente guiño a La noche de Halloween en la secuencia final–, algo que él mismo reconoce y defiende: «Desde que empecé a hacer películas, es en plan si alguna vez rodamos un largometraje tenemos que utilizar la fuente de Carpenter, porque si alguien lo ve, pensarán vale, vamos a darle una oportunidad a esta película». Pero no se trata de  mera emulación, sino, como hicieron sus predecesores, de tomar ciertos rasgos distintivos –en particular, la sequedad expositiva y el diseño de momentos memorables, un apartado en el que Casi humanos brilla– y construir un juguete virtuoso con ello: «Nunca pensé “quiero hacer una buena película de Carpenter o de Cronenberg”. Quería rodar algo que estuviese muy influido por ellos, pero también algo propio, de igual manera que ellos estuvieron influidos por gente de los cincuenta y los sesenta como William Castle».


ADIVINA QUIÉN VIENE A CENAR ESTA NOCHE

Después de los aciagos acontecimientos descritos en la primera secuencia, su amigo Seth (Graham Skipper) y su pareja Jen (Vanessa Leigh) intentan olvidar, con resultados dispares, la desaparición de Mark Fisher (Josh Ethier). Unos años después, todo vuelve a empezar cuando extraños acontecimientos se repiten en el pueblo donde habitan, algo que coincide con unos asesinatos producidos en las cercanías.
Entonces, Seth y Jen tendrán que enfrentarse con su pasado, que vuelve con ganas de recuperar su vida pasada y, como el nuevo Mark afirma, «mejorarla». Este ha retornado convertido en un celoso e intergaláctico psychokiller, que empezará a dejar un largo reguero de cadáveres tras de sí.

Puede ser que la idea de partida de Casi humanos, a pesar de resultar atractiva, no llegue a desarrollarse demasiado. Pero, desde luego, no puede negarse el gusto de Begos a la hora de planificar las brillantes set pieces que dan forma al conjunto y que permanecerán en la mente del espectador durante mucho tiempo. En ocasiones, están construidas como una secuencia canónica de una slasher movie, sierras eléctricas incluidas; en otras, viran más hacia los terrenos de la Nueva Carne delimitados por David Cronenberg durante los años ochenta. Más que un buen narrador, Begos es un habilidoso cineasta, capaz de convertir aspectos habitualmente secundarios como el diseño de sonido en parte esencial de sus piezas, quizá obligado por las limitaciones de la producción: «Supe desde el principio que “Casi humanos” iba a ser súper “low cost”, pero también que quería un montón de efectos especiales en ella, lo que puede parecer un oxímoron», ha reconocido. «Así que los diseñé para que fuesen lo más simples posibles e intenté ser consciente de hasta dónde podíamos llegar sin ser ridículos. Intenté convertirlo en una especie de “grandes éxitos” de los efectos especiales que me convencían».


UNA POTENTE CARTA DE PRESENTACIÓN

En el otoño de 2010, Gareth Edwards apareció en el Festival de Sitges con Monsters bajo el brazo, una película cuyos efectos especiales, afirmaba, había producido con su ordenador portátil. Este mismo año, Edwards ha estrenado su particular versión de Godzilla bajo el paraguas de Warner Bros., con un presupuesto sensiblemente mayor. La moraleja es clara: si, en un pasado, el cineasta principiante debía conformarse con realizar producciones modestas antes de dar el gran salto, hoy en día, los efectos especiales también se han democratizado. Aunque Casi humanos es una defensa de los FX artesanales y un rechazo del CGI, su acabado es brillante. La capacidad de Begos para convertir a su protagonista, a través del sonido y un pequeño (y fálico) apósito, en un terrorífico alien, tiene quizá como objetivo último llamar la atención de productores con suculentos proyectos de ciencia ficción entre sus manos. En ocasiones, por cierta redundancia narrativa, da la impresión de que Casi humanos no es más que un fastuoso reel, pero eso sí, divertido y reconocible por los admiradores del fantástico, que no se sentirán decepcionados cada vez que el barbudo Mark Fisher aparezca en pantalla.                                                                                                                                                                                                  



USA, 2013. T.O.: «Almost Human». Director y guión: Joe Begos. Productores: Anthony Ambrosino, Joe Begos. Producción: Reluctant Productions, The 989 Project. Fotografía: Joe Begos, bajo el seudónimo de Barry Norman. Diseño de producción: Keri Dillard Ambrosino y Michelle Parenteau. Montaje: Josh Ethier. Intérpretes: Graham Skipper (Seth Hampton), Josh Ethier (Mark Fisher), Vanessa Leigh (Jen Craven), Anthony Amaral III (Clyde Dutton), Susan T. Travers (Becky), Michael A. LoCicero (Barry), Jami Tennille (Tracy).



Articulo publicado en el número 349, Septiembre 2014.

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Nº 349

Septiembre 2014