LA PROPOSICIÓN
Tú: cásate conmigo Por Alex Faúndez
La comedia es el género de Sandra Bullock. Al menos en lo que respecta a la recepción comercial: una memez como «Miss Agente Especial 2» recaudó en todo el mundo 101 millones de dólares (lo que incluso es considerado un relativo fiasco), mientras que «Amor con preaviso» acumuló, atención, 199 millones. De ahí que, tras dos dramas, un melodrama y un «thriller», la actriz regrese a ese terreno seguro con «La proposición», donde queda emparejada con Ryan Reynolds («X-Men orígenes: Lobezno»). Dirige la coreógrafa Anne Fletcher («Step Up»).

JEFE IMPOSIBLE
Al principio de La proposición, parece como si el proyeccionista del cine se hubiera equivocado de rollos y proyectara en su lugar El diablo viste de Prada. La misión de la directora Anne Fletcher (27 vestidos, Step Up) y el guionista, el debutante Peter Chiarelli, no es otra que la de dejar claro, sin demasiadas sutilezas, que Margaret Tate (Sandra Bullock) es una bruja. Ella es una editora neoyorquina a quien todo el mundo teme en la oficina, especialmente su secretario, Andrew Paxton (Ryan Reynolds), que sólo aguanta sus estallidos de ira porque él mismo desea en el futuro una posición similar a la de su jefe. Los problemas empiezan cuando Tate descubre que, debido a un error suyo, los servicios de inmigración de EEUU han iniciado su proceso de deportación. La única solución para que eso no suceda y, por lo tanto, no deba regresar a Canadá a la fuerza, es casarse. ¿Y con quién? Pues con el único hombre con el que mantiene una relación cualquiera. Han adivinado bien, se trata de Paxton.
Este acepta, más que nada porque de lo contrario perderá su empleo, aunque pone sus condiciones. Y una de ellas es la promesa de un ascenso en la editorial. Con el fin de que todo parezca legal ante los ojos del oficial de inmigración a cargo del caso (Dennis O’Hare), la pareja se desplaza a Alaska, donde viven los padres de Andrew, Grace (Mary Steenburgen) y Joe (Craig T. Nelson). Ella reacciona encantada ante la idea de la cercana boda de su hijo con una exitosa editora, mientras que Joe duda de que se trate de una buena idea. En medio, Gertrude (Malin Akerman, vista en Watchmen), la que fuera novia de Andrew antes de que éste se mudara a Manhattan, y su abuela Annie (Betty White, una de las legendarias e hilarantes protagonistas de Las chicas de oro), quien a sus 90 años (tres más que la actriz) sigue siendo un ejemplar único de la raza humana...
CORRECTA Y OLVIDABLE

No sé si se nota que estoy alargando este artículo hasta la saciedad (me da la impresión de que es evidente que sí), pero resumiendo aún más las resumidas cuentas adjuntas, lo que más destaca de La proposición es la presencia de Betty White. Para aquellos que no lo sepan, la que fuera una de las estrellas del cuarteto de Las chicas de oro (sólo Rue MacLachlan y ella siguen con vida) continúa apareciendo en la pequeña pantalla con cierta regularidad (vayan a youtube.com y tecleen su nombre y el del presentador Craig Ferguson: sus encuentros en el programa nocturno de éste son antológicos). Cuando White hace acto de aparición en el film uno no hace más que esbozar una sonrisa. A sus 87 años aporta vida a lo que hasta ese momento era un ejemplo correcto pero olvidable de comedia romántica contemporánea... Dos palabras, correcta y olvidable, que podrían definir el 99% de los títulos que pertenecen a ese género y que se han estrenado en los últimos 20 años.
USA, 2009. T.O.: «The Proposal». Directora: Anne Fletcher. Productores: David Hoberman, Todd Lieberman. Producción: Mandeville Films para Touchstone Pictures. Guión: Peter Chiarelli. Fotografía: Oliver Stapleton. Diseño de producción: Nelson Coates. Música: Aaron Zigman. Montaje: Priscilla Nedd Friendly. Intérpretes: Sandra Bullock (Margaret Tate), Ryan Reynolds (Andrew Paxton), Mary Steenburgen (Grace Paxton), Craig T. Nelson (Joe Paxton), Betty White (Annie), Denis O’Hare (Gilbertson), Oscar Núñez (Ramone), Malin Akerman (Gertrude).
Articulo publicado en el número 293, Julio-Agosto 2009.
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